Si comenzaste a leer el artículo, solo te daré estos consejos: Agarra a tu mente abierta, ármate de adrenalina, empaca 5 paquetes de sueños e ingiere varias píldoras de emoción, que tendremos un gran viaje por delante: ¡Directo a Las Bahamas!

¡Ven!, te invito a Las Bahamas.

¿Eres de l@s que le impactan ese tipo de películas que comienzan con una escena intrigante, y  que de a poco van mezclando el romanticismo con lo rústico, obteniendo un resultado exótico con matiz sublime y folclórico?

Pues querid@ lector, te advierto, esta no es un peli, estás son Las Bahamas, conformada por más de 700 islas, de las cuales solo 24 se encuentran actualmente habitadas. Y no sería descabellado imaginar que algunas de ellas ya han sido compradas por unos cuantos millones, convirtiéndose en refugio de algunos famosos y millonarios. ¡Las cosas como son! «El que puede, puede».

¿Corsarios y Piratas? Pues sí, no me ido del tema, continúo en las Bahamas. Resulta que muchas de sus islas se llegaron a convertir durante 1706 y 1718 en el escondite predilecto de estos forasteros, convirtiéndose en la actualidad en uno de los tantos motivos por los cuales se visita la isla Nassau, capital y centro comercial y cultural del archipiélago.

¿El mejor aliado para el viaje? ¡El crucero!

Como recomendación, en caso de contar con muy poco tiempo para disfrutar de las Bahamas, si de transporte se trata, elige la opción del Crucero. ¿Por qué? Sencillo:

No tienes que preocuparte por buscar restaurantes durante el viaje, ni hoteles, ni medios de transporte, además, con él ya tienes garantizado el confort y gran parte de la diversión que te espera en tu destino final. En resumen: ¡Un crucero es lo mejor!

Eso sí, no te puedo engañar. Muchas veces, por una misma oferta en cuanto a viajes por crucero, suelen encontrarse precios que pueden sorprenderte «para bien y para mal». Por ese motivo, siempre voy «directo al grano» con mi buscador favorito, optando por ofertas que no excedan de $700 y que me incluyan un beneficio extra, de lo contrario, honestamente… no suelo aplicar. 

A lo que vamos: ¡a turistear!

Una vez hayas arribado, recuerda: ¡no te limites! Opciones existen miles: Nassau, Isla Paraiso, Freeport, Gran Exuma, Isla Harbour, Long Island, Treassure Cay, Isla del Gato, Bimini, Governor’s Harbour, UFFF… ¡se los dije!, para el viaje se necesita energía.

Por lo demás, no te preocupes, ¡escucha a tus necesidades!: calor, ansiedad, aburrimiento, apetito… ellos solos te llevarán a donde necesites. Y todo lo tienes ahí, en Las Bahamas.